En el último año la Universidad de la República comenzó diálogos con la ANEP-CFE, para ofrecer a esta última una alternativa a lo dispuesto en el artículo 198 de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Este artículo establece la creación de un Consejo Consultivo de Formación Universitaria, en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura, con la potestad de reconocer títulos universitarios a las formaciones públicas terciarias no universitarias, intentando resolver un problema académico y político de forma administrativa y, realmente, muy poco universitaria.

La UDELAR, que - además de su acumulado histórico en docencia, investigación y extensión - tiene la potestad legal de otorgar títulos universitarios, expresó su disposición para contribuir en la generación de la mejor formación docente que pueda tener el país, proponiendo el estudio de posibles formaciones conjuntas entre ambas instituciones, como un camino alternativo al del art. 198 de la LUC, a través de una propuesta académica universitaria y pública.

De acuerdo a los últimos informes, la ANEP se estaría echando para atrás con estas negociaciones. No obstante, consideramos que la UDELAR, preservando la especificidad de las carreras que ofrece actualmente, debe seguir adelante con una idea central, que es la de ofrecer una formación docente universitaria propia, autónoma, cogobernada, pública y gratuita.

La idea de que la UDELAR contribuya a la formación docente del país tiene mucha historia, y la 21 de junio, desde su creación como agrupación estudiantil (hace 19 años), ha dedicado mucha tinta en fundamentar la generación de una formación docente en la Facultad de Humanidades: con estudios en pedagogía, en didácticas aplicadas a cada disciplina y prácticas en Enseñanza Media para que puedan hacer los estudiantes (futuros egresados) y también los egresados que no tuvieron esta oportunidad en su licenciatura.

Entendemos que nuestra Facultad tiene que expresar un enfático interés en esta dirección, generando propuestas que posibiliten una formación docente para nuestros estudiantes en las disciplinas que cultivamos, y una inserción laboral real para nuestros egresados.

Hoy en día, al egresar de Humanidades, la mayor fuente laboral es nuestra propia Facultad; entre la falta de cargos docentes y la equiparación del mérito, en nuestros propios concursos, de nuestros títulos a los títulos de otras instituciones terciarias, reducen significativamente las posibilidades de empleo de nuestros egresados.

Mientras la FHCE abre las puertas de par en par a los egresados del IPA, la ANEP históricamente se ha negado a reconocer la idoneidad de la Universidad de la República para la formación docente, imposibilitando que nuestros estudiantes puedan realizar prácticas en Secundaria, y consecuentemente que nuestros egresados concursen en igualdad de condiciones para dar clase en la Enseñanza Media.

Al parecer, no tienen ningún problema en ofrecer estas prácticas a las instituciones privadas, solo tienen problemas con los egresados de la Universidad de la República. Creemos firmemente que el monopolio público - estatal de la formación docente del país es una bandera que debemos seguir levantando.

Es insólito que la institución con el mayor acumulado de producción de conocimiento en Filosofía, Historia y Letras del país, sea relegada de la formación docente.

Sin embargo, cuando hablamos de ofrecer formación docente en nuestra Casa de Estudios, surgen respuestas paupérrimas en relación a “no competir en lo público”, similares al discurso reaccionario de “los inmigrantes nos vienen a robar el trabajo”; como si incluso la magra cantidad de egresados de Humanidades pudiera representar un peligro para la masividad de los egresados del CFE en todo el país.

El enemigo no es la Udelar. Desde luego, por lo que hay que luchar es contra el recorte de horas en Secundaria, y contra el proyecto de reforma del bachillerato anunciada por la coalición de gobierno, que recorta las formaciones humanísticas y artísticas.

Expresamos nuestro rechazo al artículo 198 de la Ley de Urgente Consideración. Necesitamos redoblar los esfuerzos para ganar el referéndum que ponga a consulta popular los 135 artículos de la LUC.

Expresamos asimismo nuestro rechazo al “seminario Nuevos Rumbos” del MEC, que lejos de tener algún contenido formativo como indicaría el nombre de “seminario”, pretende usarse para encuadrar a los diferentes actores de la educación en el esquema del artículo 198 de la LUC que echa por tierra cualquier proyecto formación docente realmente universitaria, y a su vez, traen como “grandes exponentes” a los referentes de los proyectos educativos de monopolios imperialistas, como EduCluster Finland (asociada a UPM) y “coaches” de liderazgo.

Manifestamos, a su vez, la preocupación de que referentes de la Universidad se sumen a una actividad tan poco seria.


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